Talleres
Talleres y cursos
Presenciales y también online, de unas cuatro horas, en un formato vivo donde resolvemos todas las inquietudes que se planteen. Después acompaño el desarrollo práctico de lo aprendido.
01
Las cuatro fases del ciclo menstrual
La riqueza del ciclo al servicio de la mujer.
Nuestra biología femenina nos regala de forma natural un tesoro tan maravilloso y fructífero que no debería pasar desapercibido: la vivencia del ciclo y de sus fases.
La mayoría de nosotras no hemos sido iniciadas en la riqueza que este ciclo representa. Más bien al contrario, se nos ha transmitido la idea de que el ciclo menstrual es molesto, algunas veces doloroso y casi siempre inoportuno. Sin embargo, las mujeres portamos de forma natural la información necesaria para comprender y materializar las ventajas que un ciclo y sus fases representan, y la experiencia consciente de ese proceso cíclico representa una ventaja para la concreción de objetivos, tanto a nivel práctico (laboral, por ejemplo), como emocional, mental y espiritual.
Es deseable que las mujeres dejemos de incorporar a la visión que tenemos de nosotras mismas ideas invalidantes que nos dividen internamente. Frases como «No hay quien te entienda» o «Te va a venir la regla, ¿verdad?» deberían dejar de ser el espejo en el que nos miramos. Para ello, es importante que conozcamos las distintas fases que vivimos en cada ciclo menstrual y el significado profundo y necesario de las mismas. Así, unificaremos nuestras fuerzas para concretar con mayor eficacia nuestros objetivos personales, al tiempo que podremos aportar a nuestro entorno con alegría y seguridad la sabiduría que nos habita.
02
Menopausia y libertad
El encuentro con la coherencia y los deseos más profundos de la mujer.
La menopausia es una etapa en la vida de la mujer que habitualmente vivimos con desinterés y rechazo. Los condicionamientos culturales heredados de la cultura patriarcal han conformado la idea de «mujer deseable» restringida a una determinada edad, talla e incluso comportamiento, y este tipo de patrón de mujer aún sobrevive en nuestro inconsciente (¡aunque claramente tiene los días contados!).
Antiguamente la menopausia se asociaba a la vejez y a la muerte (¡incluso a las brujas!). Sin embargo, es un hecho que, actualmente, la mayoría de mujeres en edad de menopausia están en un momento vital, físico, económico y espiritual pleno y muy prometedor para desarrollar sus anhelos más profundos, y tienen por delante la mitad de sus vidas. De hecho, la menopausia puede considerarse como un regalo en la vida de la mujer, dado que la aleja de sus «funciones productivas» y representa una invitación a la calma, la revisión profunda y la coherencia. Esto significa que abre una puerta a la vida espiritual y a la conexión con el sentido profundo de nuestra existencia.
Dado que se trata de un tiempo de metamorfosis, es recomendable darle la atención que merece, ya que puede implicar un cambio de hábitos, comportamientos y creencias, y requiere de cuidados especiales.
Acercarse al tiempo de menopausia con una visión clara de lo que realmente significa, favorece la integración de aquello que nos aporta, potenciando el desarrollo de un camino hacia la sabiduría, que nos corresponde por herencia.
03
Las Tres Gracias
Tres personajes internos con tres funciones diferentes.
Dentro de cada mujer habitan tres personajes diferentes: la Hembra, la Mujer y la Dama. Aunque los tres nos acompañan a lo largo de toda nuestra vida, cada uno de ellos predomina en una determinada etapa y se expresa con características propias, determinando tendencias y objetivos diferenciados.
Algunas veces, encontramos contradicciones dentro de nosotras mismas que no podemos explicar y que pueden llevarnos a pensar que somos incongruentes o un poco «locas», y esa sensación de división interna nos debilita.
Conocer las características individuales de la Hembra, la Mujer y la Dama que nos habitan, nos ayuda a identificar nuestras necesidades y a establecer un fecundo diálogo interno, promoviendo la unificación de nuestras capacidades innatas para avanzar de una forma fácil y fluida hacia la construcción eficaz de la vida que deseamos.
04
Arquetipos limitantes
La Niña, la Esclava, la Puta y la Madre siniestra: una herencia que necesitamos revisar y trascender.
Vivimos en un tiempo de transformación interesante en el que los velos que durante milenios han dificultado la clara comprensión de lo que somos están siendo disipados. Los antiguos mayas decían que en este tiempo de tránsito, antes del establecimiento de un nuevo ciclo, entraríamos en la «Sala de los Espejos», es decir, viviríamos la experiencia de mirarnos realmente con claridad, para reconocernos en nuestra esencia.
Todas nosotras, las mujeres herederas de una cultura patriarcal, sin excepción, hemos incorporado en nuestro inconsciente una serie de arquetipos sobre lo que significa ser mujer que nos limitan y condicionan profundamente (al margen de otros que podríamos considerar «positivos»). No es suficiente con querer liberarnos, aunque sea algo que sintamos intuitivamente y con fuerza. Hemos de saber también de qué; cuáles son las creencias y patrones ocultos que hemos incorporado en nuestro inconsciente, y que nos mantienen sujetas a viejos sentires y comportamientos.
En este taller profundizamos en los arquetipos de la Niña, la Esclava, la Puta y la Madre siniestra, encontrando en ellos el reflejo de muchas de las actitudes y comportamientos que queremos abandonar. Reconocernos en esos espejos nos permite en primer lugar trabajar con la idea de que no hay culpables. Los errores que cometemos, tanto individualmente como sociedad, han sido y son siempre necesarios para aprender de ellos lo que necesitamos para nuestro desarrollo.
Es necesario abrazarlos y hacerlos nuestros para poder extraer de ellos la información que necesitamos antes de soltarlos definitivamente. Volver la cara para otro lado, imaginando que «eso no va conmigo» o despotricar contra ellos buscando culpables que debieran ser castigados, es perder la oportunidad de cimentar un nuevo paradigma desde el amor y la paz.
05
Empoderamiento con Huevo de Obsidiana
Una herramienta para la claridad mental, la fortaleza y la salud.
El Huevo de Obsidiana es un huevo vaginal de uso nocturno (mientras duermes) que potencia la conductividad y el movimiento del campo energético de la mujer, favoreciendo la toma de conciencia de los patrones mentales y traumas emocionales que pueden limitar nuestro proyecto de vida y realización personal.
Sus características físicas hacen de la obsidiana una piedra destacada en cuanto a que ayuda a desvelar y a comprender las creencias profundas, en ocasiones herencia familiar o cultural, que bloquean nuestro desarrollo. Antiguamente conocida como «la piedra psíquica», pone luz en la oscuridad, despejando nuestro camino y aportándonos energía y fuerza para recorrerlo.
Al incidir directamente sobre el útero, favorece además la armonía y equilibrio del aparato genital femenino (incluidos los senos). El útero es uno de los órganos más importantes de la anatomía femenina, receptor y dador de vida, que necesita de especiales cuidados, porque es raíz y centro que absorbe y registra todas las experiencias de la mujer. El trabajo con el Huevo de Obsidiana favorece la limpieza de los antiguos registros sexuales que la mujer ha ido incorporando a lo largo de su vida, al tiempo que potencia de una forma directa la feminidad consciente.
Especialmente indicado para:
- Mujeres en rehabilitación física
- Mujeres con algún desequilibrio en el aparato genital
- Mujeres en climaterio y menopausia
- Mujeres en general, interesadas en el desarrollo de la conciencia

Lo que cuentan
Cada curso que he hecho con Ofelia me ha aportado algo nuevo, importante y profundo. Lo mejor, la sensación de que todo está bien: enseñar sin forzar, respetando el ritmo de las personas, aporta sabiduría y humildad. Es una delicia trabajar con ella.
Marina IrazábalParticipante en talleres
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